Borde Este
“(…) Dos desiertos, el terrestre y el acuático, yuxtapuestos casi sin solución de continuidad (…) “1
Antes la llanura y el río eran continuos. La fundación de Buenos Aires hizo que la llanura se convierta en asentamiento urbano. Después, en ciudad que avanzó sobre el río y necesitó contenerlo. Para eso se inauguraron una serie de proyectos que propusieron una solución de continuidad. Esa discontinuidad necesita de unos 3 a 5 metros para contener el agua que sube. Desde el primer proyecto hasta hoy, remata en una baranda o balaustrada que determina la forma de ver el río.
Hay tres tipos de barandas según sus modelos constructivos. La distinción entre ellas se da en términos de la capacidad de poder ver a través. Es decir, de disponer de una interacción distinta con el paisaje en términos de fijar un horizonte que sea bloqueado o no por el material. : las de hormigón, que tienen un ancho mínimo de 40 cm. En las columnas se ensanchan y aplanan. Se usan para arrimarse, sentarse o apoyar elementos de pesca y pescados. Son de un color parecido al río marrón pero la estabilidad del material pétreo y la inestabilidad del agua hacen que durante el día tengan colores muy distintos entre sí. Para quien se sienta en una reposera o para un chico que camina, la baranda se convierte en un horizonte cercano: oculta la vista inmediata del río y deja solo una franja del río lejano y el cielo por encima. También pueden rebotar una pelota; por otro lado, están las barandas metálicas, que disminuyen su sección. De cerca y de frente es posible ver el río a través de ellas. El galvanizado y acero reflejan el color del cielo y el agua. Sentado o caminando, el horizonte es la otra orilla del río, que rara vez aparece; por último, los modelos que utilizan ambos materiales.